UNA CIUDAD MUY URBANA
Una ciudad de alguna forma magnífica
encendida noche y día y luminosa,
tan activa entre semana
como en los días festivos,
particularmente atenta a todo lo que sucede,
al discurrir de la gente, experimentada
en el abastecimiento de víveres. Una ciudad con
cierto encanto en sus calles más antiguas,
en sus cines de verano y en sus plazas
monumentales, con detalles exclusivos
de una personalidad indiscutible, una ciudad,
sin embargo, sospechosa de actividades ilícitas
y capaz de algún exceso,
de documentos secretos, de misterios, de excesiva
inocencia en los transeúntes
que van por la calle alegres,
al doblar de las esquinas o por la gran periferia.
Una ciudad muy corriente que se llama,
que se llama…
Gaspar Jover Polo