Me encuentro como esa gran roca
que inerte está frente al mar,
sintiendo el embate furioso de las olas
pero inmóvil, sin querer escapar.
Sin entender lo que el silencio provoca
estoy yo con la mirada perdida, sin observar,
sin importar ni el tiempo ni sus horas
sin importar ya lo que vendrá.
Como esa gran roca que tiene su historia
la mía, como estas aguas, tiene su sal,
donde termino siendo yo la escoria
en la opinión de todos los demás.
Aquí estoy yo como un guerrero sin gloria
de frente hacia la misma inmensidad,
parezco la piedra, pero tengo mi memoria
y con ella nunca aprendí cómo olvidar.
No sé qué es lo que va a pasar ahora
ignoro aún si algo debería pasar,
pero mi vida es como una corta estrofa
pero no sé si el verso aún debe continuar...