EL SILENCIO AZUL
En el silencio azul de la habitación te sentás como quien no pide permiso a la vida, con la calma de quien ya aprendió que la belleza no se disculpa.
El espejo guarda tu secreto:
No es el reflejo lo que enamora, sino la historia que habita en tu mirada, esa mezcla de fuego manso y paz conquistada.
La piel cuenta veranos, el tiempo no resta:
Suma profundidad.
Cada línea es un verso vivido, cada gesto, una verdad sin maquillaje.
Vestida de coraje y dulzura, te mirás sin miedo, y en ese acto simple hay un amor enorme:
El que nace cuando una mujer se reconoce completa.
Si amar es ver así, entonces amar es aprender a mirarte.