Se dice que la vida es un chiste,
como cruel narrador de sátiras y monólogos.
Como aquel amante de huesos sin definir,
oíste el silencio, perverso tocaste manos sucias.
Se cree en oráculos y credos,
supersticiones superiores, tan élite o burda
como bloque de concreto, duro resistente
a la caída de objetos como tu persona.
¿Será que la nobleza de la poesía
me libre del síndrome del trovador,
el mensaje de un padre, que te enseña la vida,
con la risa, como si fuera una rosa fina,
como cualquier black joker, bufón negro…
negro de voz y blanco de espíritu.
Dios me dio muelas porque tengo quijada.
Es para ud, esperame, porque a veces
he tenido el corazón roto como también en la garganta.
Como quizás el que canta desafina un poco,
a menudo los problemas por las circunstancias:
padres que esperan de sus hijos,
hijos que esperan de su padre...
El hábito hace al monje y la ropa es el escenario del personaje.