De aquella adolescencia turbulenta,
interválica,
repleta de vaivenes, queda lo que reconstruimos
o inventamos entre interrogantes.
Mi memoria no es la tuya
como tampoco fue mi música
con alguna excepción gratificante.
El calco hoy
de un poema tras otro,
nos protege de sombras,
de dudas,
de increencias.
Juntas o separadas.
Escribo para consolidar
tiempo pasado que no volverá,
tiempo que sueño,
que añoro dulcemente.
Vivo para recordar,
recuerdo para vivir.