Lucía gómez

AL FINAL DEL DÍA...

Lo buscaba siempre.

Y de tanto buscarlo, le

parecía que se replicaba

en los espejos.

Creía verlo en las vitrinas,

en los maniquíes que modelaban

las bufandas y en los bares

solitarios.

Al final del día, imaginaba tener

entre sus brazos al culpable

de todas sus desgracias.

L.G.