Poeta De La Otra Esquina

Para el león Melquíades,


Rosado leon de juguete,

lector shekspiriano y presente
que nos da de nuevos bríos
tu vocación trovadora.

No huyas, vente pa` aquí,
que no estarás tan solito,
te dibujaré otra vez
con los bigotes más largos
y el corazón menos dado,
no por hacerte mezquino,
si no por resguardo mundano.

No huyas hacia la derecha
ni hacia la izquierda,
mejor bailemos el rock
del teatro y te tengo
la calavera de lado
para que no te la pierdas.

Poeta salvaje,
saludos a tu caverna
y a tu paz de tan ligera
como fantasiosa lumbre
que me sirve de faro.