Mi luz fue su mirada
mi cielo su sonrisa;
con la fulgente chispa
que amor siempre desgrana.
Me cautivaba el alma
con voz que era armonía
mi luz fue su mirada
mi cielo su sonrisa.
Ensueños despertaba
su estampa de Afrodita;
Y en mi agitada vida
con lumbre muy seráfica
mi luz fue su mirada.
Autor: Aníbal Rodríguez.