Kenia Arancibia

Para cuando haga falta.

Te escribo para decirte cuán valiosa eres.
Te escribo para recordarte
tu dulzura,
tu valía.


Te escribo para que cuando leas estas letras
recuerdes
que no has llegado hasta aquí
a punta de suerte,
sino,
a punta de esfuerzo.


Y
cuando mires hacia atrás,
sea para ver
el largo trazo y camino recorrido,
y que las cicatrices que hoy te acompañan
son recuerdos
de batallas ganadas.


Escribo estas palabras
como una notificación,
como un recordatorio en mi calendario de vida
para aquellos días
en que necesito aliento
y el recuerdo
de que estos días difíciles,
como tantos otros,
también pasarán.