Rodrigo Favonio

El Peregrino de Vespera

¡O rutila!...¡rutila rutilante Orión!

¡Sea todo oídos a la oración!

Eternamente la retina suya

Conquista los ojos míos.

Eternamente oigo el clarín

Cegando aciagos horizontes…

La mirada suya está blandida

Como una espada, 

Como la de San Miguel

Que otrora mató al Dragón.

¡O rutila!...¡rutila rutilante Orión!