En el suspiro del alba, yo te sueño,
con labios de fuego que no se apagan,
piel blanca, y de ojos cafés que encienden lo que el mundo calla.
Me envuelves cada noche con tu sonrisa seductora de tu mirada,
tus manos tocan mis piernas
y mi alma quema,
Como si cada roce de labios fuera el lenguaje que hace que mi cuerpo confiese el deseo y el placer de sentir
lo que se anhela
en la imaginación de un amor a distancia.