CARMEN DIEZ TORÍO

HUBIERA QUERIDO

HUBIERA QUERIDO

 

 

Hubiera querido amarte infinitas lunas,
ser la sábana que por siempre arropa tus sueños,
el beso que embruja y arde en tu boca,
el ángel de tu paraíso, el pecado de tu infierno.

Hubiera querido ser la caricia que te dibuja
cada espacio, cada línea, cada rincón de tu cuerpo,
y ser la piel en la que siempre escribes
palabras de amor y de ardiente fuego.

Hubiera querido quedarme por siempre en ti,
en cada minuto que forma tu tiempo,
ser ese amor que se lleva prendido en la sangre
y que mata despacio como un dulce veneno.