Solo sé
que algún
día moriré,
y Juana
le seguirá siendo
infiel
a su marido
con Carlos;
y la esposa
de Carlos
le seguirá
siendo infiel
a Carlos
con el esposo
de Juana.
Y María
seguirá
odiando
a Valeria,
y Juan
seguirá
odiando
a Pedro.
Marcos aún
seguirá
cansado de la vida;
y Camilo,
que está pasando ya
por sus últimos momentos,
seguirá siempre anhelando
un poco más de vida.
En la política
los de la derecha
seguirán
odiando a los de la izquierda,
y los de la izquierda
seguirán odiando
a los de la derecha.
En los conflictos
los judíos
aún seguirán
confrontados con
los musulmanes;
los musulmanes,
con los hindúes;
los suníes,
con los chiíes.
Y así,
todo el mundo
seguirá
igual:
con el
mismo
afán,
con el mismo
rumbo,
y el mismo
camino
de siempre.