Carlos Baldelomar

Te fuiste

RECADO DE AVES

 

Aún aguardo aquí.

Ojalá me quieras un poco.

 

Tus cartas están perdidas en el camino,

es la letanía de cada noche

con la que arrullo la esperanza.

 

Pero amanece igual que todos los días:

sin cartero en la puerta,

ni nota por debajo.

 

Aquí la gente vive del chisme,

pero nadie en el mercado,

ni la vecina,

saben algo de vos.

 

Los pájaros afuera

no sé por qué cantan.

Intento descifrar su lenguaje,

tal vez

son los únicos

que aún pronuncian tu nombre.

 

La esperanza regresa a mis brazos,

tiene los ojos cerrados

pero no sé si duerme.