Las olas de la marea de enero
cantan cánticos fúnebres de expiación
para las almas ahogadas, en unisono
con el viento lamentante, empuñando
los sables hacia una costera de indiferencia.
*
La invasión extiende su cruzada de justicia
para desbancar achivos secretos
adormecidas bajo sábanas de cobardía,
esperando con paciencia su descubrimiento.
*
Anales de indecoro desde años guardados,
bajo polvo de mentiras, no se dan cuenta
que los susurros de equidad se acercan,
desenmascerando indiscreciones,
cual una lluvia de confeti,
a la luz de la razón.
David Arthur ©®
El cuadro de pincel propio