Hoy salí afuera a mirar las estrellas:
Después de tanto,
quise mirar al cielo otra vez.
No ví ninguna estrella.
El cielo estaba completamente oscuro,
a penas y podía ver la luna.
Hace 10 años había millones de estrellas.
Hace 9 años miré al cielo,
y por primera vez,
quise pedirle un deseo
a una estrella:
\"Desearía ser famoso,
para que la gente me vea\", murmuré.
Porque hace días nadie parecía notarme.
O quizá,
no tenían interés en verme.
Hace 8 años,
miré al cielo de nuevo,
buscando consuelo.
\"Me siento solo.
Desearía tener alguna compañía\",
confesé,
mirando directamente a una estrella.
Hace 8 años,
salí en una noche fría,
y miré el cielo.
Habían menos estrellas.
No salí a mirar el cielo hace 7 años.
No salí a mirar el cielo hace 6 años.
Hace 5 años,
miré el cielo.
\"He estado pensando,
que si tuviera un rostro más agraciado,
tendría más amigos\", confesé.
El cielo solo se oscureció aún más.
Hace 4 años,
salí y miré el cielo de nuevo.
No pedí nada a ninguna estrella,
solo observe.
Y pude notar aquella vez...
como se apagaban muchas más estrellas.
Salí hace 3 años a mirar el cielo,
a mirar a una estrella.
Y con desesperación
y lágrimas en los ojos,
le implore:
\"Desearía que alguien me viera\".
Unas cuantas estrellas
se apagaron hace 2 años.
No salí a mirar el cielo el año pasado.
Hace 6 meses había tan pocas estrellas,
que podía contarlas con los dedos.
Hoy salí afuera a mirar las estrellas.
Después de tanto,
quise mirar al cielo otra vez.
No hay estrellas.
Ni una sola para buscar consuelo.
Ni una sola para confesar algo.
Ni una sola estrella a la que pedir
algún deseo...
No me quedan deseos,
de cualquier forma.
Miré a la luna,
y quise preguntarle qué pasó
con las millones de estrellas
de hace 10 años.
\"Todas se han apagado\",
respondió.
¿Por qué?...
El cielo está más oscuro,
a penas y puedo ver la luna.
Quizá,
el próximo año,
yo sea la próxima estrella en apagarse.