Detrás el rey se posiciona,
un Ancho de Espadas lo atraviesa.
Cara de sorpresa por su parte:
cayó la torre con el treinta y tres.
Un Colgado al revés.
Un juicio que temprano empezó.
El rey admiró un resplandor, ¿el sol?
Brilló incandescente la luna.
\"Quien no lidera merece morir\".
El Diablo, sangrado, cayó.
El Loco empezó a caminar;
el veintiuno, rey perdición.
Alfil A4 protege al rey,
peones de sacrificio no importarán.
El Ancho lo golpea otra vez,
y el prisionero, sin barrotes, se fue.
Un rey visto del revés,
los Bastos del Rey, su condena.
La rueda empezó a andar...
la otra torre también se cayó.
Kyo.