CRICEL

“La rosa de mi vida”

 

Ayer, cuando naciste, 

y te tomé entre mis brazos, 

me sentí única, especial, 

me sentí orgullosa. 

 

En mis manos sostenía 

a una princesa pequeña, 

un botón que algún día 

florecería como rosa. 

 

Una rosa hermosa, 

de brillo singular, 

con pétalos inmensos 

que guardan fortaleza. 

 

Con tallo firme y hojas verdes 

que anuncian la vida que vendrá, 

y raíces profundas 

que guardan la sabiduría 

de tu alma infinita. 

 

Esa rosa eres tú, hija mía, 

la que me llena de vida. 

Te amo, mi pequeña, 

crece tan grande como sueñes, 

y nunca olvides 

que mi amor será tu raíz.