Daniii_Farías

“Para que lo sepas, mamá”

Viste, mami,

no anduve por malos pasos

aunque el mundo me guiñara el ojo torcido,

aunque la calle alabara lo fácil

y lo incorrecto pareciera más rápido.

 

No me escapé a los tres años de mi casa,

me quedé donde estaba el abrazo,

donde la puerta siempre crujía

pero nunca se cerraba del todo.

Me quedé porque tu voz

era un faro bajito pero firme,

de esos que no encandilan

pero nunca se apagan.

 

No tuve vicios a los catorce,

no porque no existieran,

sino porque me enseñaste

que perderse no es vivir,

que la libertad no está en huir

sino en saber volver entero.

 

Y no,

tampoco dejé a una chica embarazada a los quince,

porque antes de aprender a amar

me enseñaste a respetar,

porque antes del deseo

me hablaste de responsabilidad,

y esas palabras se me quedaron

clavadas como raíces.

 

Sé que a veces te hago enojar,

que levanto la voz cuando no debo,

que me callo cuando tendría que explicar,

que me equivoco como se equivoca la vida

cuando todavía está aprendiendo.

 

Pero vos sabés, mami,

vos sabés muy bien

que creaste un buen chico.

 

No perfecto,

no de manual,

no de vitrina.

 

Un chico bueno de corazón,

de esos que sienten demasiado,

que piensan de noche

y cargan silencios largos,

de esos que prefieren perder

antes que fallarse a sí mismos.

 

Si hoy soy lo que soy

no es casualidad,

es tu paciencia multiplicada,

es tu cansancio que nunca se rindió,

es tu “tené cuidado”

cuando el mundo no lo tenía.

 

Es tu amor cuando no había aplausos,

tu fe cuando ni yo creía en mí,

tu orgullo callado

mirándome desde lejos

para no empujarme

pero tampoco soltarme.

 

Tal vez no siempre te lo digo,

tal vez no siempre lo demuestro,

pero cada paso derecho que doy

lleva tu nombre escondido,

cada decisión buena

tiene un pedazo de vos.

 

Así que cuando dudes, mami,

cuando el cansancio te pese en el alma,

acordate de esto:

 

hiciste lo mejor que pudiste

y eso fue más que suficiente.

 

Porque acá estoy,

de pie,

con errores,

con sueños,

pero con un corazón limpio.

 

Y ese corazón, mami,

lo aprendí de vos.

 

© 2026 Dani. Todos los derechos reservados.

Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin autorización del autor.

 

Dani

 

28/01/2026