Emigran lacerantes mis lágrimas
rodeadas por un cruel silencio,
provistas ellas de tanto dolor
alimentadas con un poco del tiempo.
Se van totalmente calladas
no hay palabras en este misterio,
solo necesita sus pétalos una flor
para que un día la deshoje el viento...
Los minutos convidan su calma
como si mi vida fuera solo un juego,
como si no importara que se va mi amor
y con él, cada uno de mis sueños.
Estoy atrapado en una telaraña
donde la araña me dio su veneno,
donde estoy muriendo solo yo
por lo que ahora estoy perdiendo.
Mi corazón sabe mi desgracia
mis ojos que ya ven el infierno,
que lo amargo en mi es el sabor
de lo que ayer era miel de sus besos...
Solo rimas, aun en mi desordenadas
pues mi vida ha sido solo un verso,
donde nos morimos los dos
porque ya no habrá un te quiero...