Elias Castellano

ABRÍ MIS MANOS

 

Abrí mis manos y quise

llegar el cielo con ellas.

 

-Cogeré cuanto divise,

(pensé)

también luceros y estrellas...

Pero las bajé sin nada.

Soñé con un imposible.

Fue utopía desbordada

y una frustración terrible.

 

Y es qué, soy fruto de un mundo

anhelando lo imposible.

Egocentrismo profundo.

De una agonía increíble.

Queriendo ser el primero,

el más grande y el más fuerte,

insaciable de dinero

y robando a otros su suerte.

 

¡No es que el mundo sea pobre!

Negro, lo hacemos nosotros.

Lo pintamos de inestable

amedrentando a los otros.

Les plantamos barricadas

y hacemos ocultos fosos.

 

¡Luego decimos del mundo

que se está volviendo loco!

Y es que aceptar no queremos

nuestro egocentrismo tosco.