Con el borde de mi verso
te toco el pelo y los ojos
y sueño con el amor
como el Quijote y añoro
Una palabra en tu boca
y una locura mansa
de amar sin razón alguna
y desear sin justa causa
naufrago,
sediento de verdad
me conmueve un poema
me puede la autenticidad
desistir del sentido pero aún agarrarse
a la fresca inocencia de esperanza
a la terca insensatez de enamorarse...
de vivir, conservar todavía el alma...
y ahí...
cuando los dados del destino
vuelven a rodar
puedo convencerme
de que alguien está vivo,
me olvido un momento del abismo...
y vuelvo a soñar...
vuelvo a creer como Quijote
cree en el amor de Dulcinea
cree en la amistad de Sancho
en el honor de ser un caballero
y en la fidelidad de su caballo...
Por eso cuando alguien se arriesga,
Cuando se deja estremecer,
cuando apuesta su voz,
y el vacío no lo logra convencer...
Pienso,
Festejo...
Alguien está vivo!
Alguien está vivo!!!