Eutanasia de un sueño
Cuando, desde el vacío, reflorece el pasado
El recuerdo lejano, en sueños sumergido
Reaviva el encanto del corazón dormido
De juventud volada, de un amor olvidado.
Me dice que durante las cuatro últimas décadas
Ha mantenido vivo el eco verdadero
De aquel amor tan puro que fue nuestro primero,
Mientras que en mi memoria tenía huellas borradas.
Una foto marchita de aquél abrazo ardiendo
Y la canción de entonces que inunda el decorado
Así el sueño me lleva hasta donde ha quedado
Mi corazón despierta, quiere seguir creyendo.
Mi idilio enterrado está resucitando
De repente se mezcla la prístina ternura
Con la amarga congoja: pues no estaba a la altura...
Y la esperanza loca: ¡Se fue el tiempo esfumando!
Se desata en mí entonces una lucha sin piedad,
Entre latido y juicio los golpes son iguales
Me convierto en teatro, se juegan las finales
De un combate tan feroz, enemigos de verdad.
Mas volaron los años, y el tiempo me envejeció.
Se endureció mi razón, aflojó el corazón.
La esperanza se rinde pero no es tan dramático
El sueño era tan bello, mas este amor quimérico
La calma está de vuelta dentro de mi mansión.
Llegó la turbulencia, luego se desvaneció.