La isleña y este corsario,
se dan un abrazo que tiene un sonido a roto,
por mis años de pirateo...
Olvidemos el pasado,
y sintamos que aún nos une la línea del tiempo,
además vengo con un tesoro...
No luches, está escrito,
que lo único seguro es que ya no te causaré daño,
y como regalo mi sol de consuelo...
En un hotel costero,
de tus ojos azules supe que lo entendieron todo,
al sentir tu destello amoroso...