David H. Rosales

Iluminación

A veces me pregunto quién sería
yo si hubiera tomado el camino 
evitado o ya perdido, qué destino
sin tanto anhelo ni añoranza vería

con ojos llameantes de horizonte. 
Una voz del interior sospecha, 
cuando apenas visible y deshecha 
vaga como neblina sobre el monte 

la quimera a la luz de la razón, 
que por otro caminó volveré 
a esta vida, que en otra seré
el mismo y llevaré la desazón 

de ahora en cuerpo ajeno. 
Como yo, aquel extraño 
buscará el calor de antaño 
hundiéndose en el cieno 

donde abrazo mi amargura. 
A él también lo salvará el mismo 
amor que se oculta en el abismo 
del rencor, sin crepitar fulgura 

y pregunta iluminando mi bajeza:   
«¿Por qué te sientes miserable
si eres el mundo innumerable
y perteneces a toda su belleza?».