Será que es malo soñar,
alucinar con ese sentimiento inmaterial ….
que escapo de la realidad…
para perpetuarse como utopía nada más.
Será que el destino se cumplió,
y hay que resignarse a un irreversible adiós,
abandonar las viejas narrativas…
y alentar un nuevo comienzo…con otra ilusión.
Será que es tiempo de parar,
de buscar otra musa…con otro olor,
e inventar nuevos versos…
que atrapen la creatividad.
Será que cuando todo acaba…
el último en enterase es quien más amó,
y quedó sin réplica ni contestación.
Cuando el insomnio insiste…
y las sombras se arrebujan en torno a la pasión…
es señal de que ha muerto la esperanza,
se ha arrebatado la confianza…
y es momento de abandonar la intransigencia…
como muestra de decencia y resignación.
Qué sentido tiene exhortarle al corazón,
de nada sirve convencerle a la razón,
si esta historia ha decidido consumar su capítulo final.
¡Silencio!...
¡un minuto de silencio!…
para una vida de silencios,
pues no hace falta implorar por un segundo más.
Algún día tu indolencia tenía que ganar.