Roma.

Mi lugar seguro

Adrián…
Sin vos saberlo, yo descanso sobre vos.


Gracias, y perdón por a veces tener días incontables en los que me recuesto en tu regazo y dejo todo el peso de mi cabeza.

Con vos, hasta un domingo se vuelve sagrado.
Soy consciente de la suerte que tengo por tenerte a mi lado. 

Estás siempre, acompañando desde tu lado. Gracias por todo. Te amo.