El silencio chilla,
corta como mil cuchillos en la noche,
pesa como el pasado
ruge,
como una hiena, como un león
como mi corazón.
Tu silencio ya no está vacío.
Pesa, quema, duele, es desesperante,
hace mas daño que tu presencia,
o menos, no sé.
Ahora que entre mis manos solo hay silencio
empiezo a escucharlo,
gritan las piezas al colocarse otra vez en su sitio.
Los engranajes giran, mi vida se alinea.
Piezas que tu descolocaste.
De una vida que tu rompiste.
Silencio que me está matando.
Silencio que tu impusiste.