Como bello y magnífico celaje
se desprenden destellos de sus ojos;
y sus labios, románticos y rojos,
de Afrodita conservan el brebaje.
Su figura posee gran linaje
de sirenas que incitan mil antojos;
donde ansioso me postro yo de hinojos
a rendirle a sus gracias homenaje.
Se destilan los goces venusinos
de su estampa sensual tan exquisita;
do se aspiran los bálsamos divinos
que le fluye a la fresca margarita;
que gotea de amor sabrosos vinos
que despiertan lujuria sibarita.
Autor: Aníbal Rodríguez.