Jesús Ángel.

Tiempo.

 

Tiempo para soltar el estrés  
que se mete en el cuerpo  
como una araña;  
tiempo para dejar las prisas  
que roban la calma.

Tiempo para exprimir el presente  
como el zumo de una naranja,  
sin prisas, con ganas;  
tiempo para hacer  
una merecida pausa.

Tiempo para abrirse  
al silencio del alma,  
volver a lo propio,  
detenerse en ensalma.

Tiempo sin lamentos,  
tiempo de balsama.  
Tiempo para la paz  
y para el alma.

Tiempo de coser despacio  
las costuras del alma,  
solo y en silencio,  
fuera de la mente,  
tiempo de serena calma.

Tiempo para que el tiempo,  
como brisa tenue  
acariciando los árboles,  
te devuelva estas palabras  
que han salido del alma...

Tiempo para tejer, más allá de las sombras cercanas,
tu paz  
y tu calma.