Con el tiempo aprendes
que cada experiencia
forja el ser quién eres,
de a poco la personalidad se transforma,
como el ave fénix que se
levanta de las cenizas.
Una situación puede llevar a otra,
a veces se siente como desvanecer,
otras como llenar,
las personas van y vienen,
pero los verdaderos amigos se
quedan plasmados en el corazón.
Cuando uno cae al vacío
se da cuenta,
de quien desea que estés bien,
vivimos en un mundo donde
la sociedad se ha vuelto
una fachada llena de apariencias.
Sin embargo,
aún en este basto mundo,
existen personas que llenan tu alma
con momentos que perdurarán
en la memoria.