Después de haber bregado con el desaliento…
durante tanto tiempo,
cansado de andar por ahí…
intentando disimular el sentimiento,
después de incumplir todas las promesas…
y haber ignorado mis juramentos,
cuando menos quería darme por vencido…
me sorprende nuevamente tu recuerdo.
Será que desde hoy admito mi derrota…
y emprendo levantar un nuevo comienzo.
Nada es seguro en este idilio permanente,
quien más que yo para querer avanzar…
y olvidar de una vez este tormento.
Si tan solo pudiera encontrar algún otro motivo,
si tuviese la suerte de tropezar con otra inspiración…
que me robe el aliento.
Pero el destino lo ha querido así,
así de conmovedor y desmedido,
como si fuese el último romance del siglo,
como si fueses la única dama que queda en el universo.
Este drama que me ha tocado vivir…
me introdujo en un laberinto,
es como una conspiración en contra de lo establecido,
cuando yo solo quería darte mi cariño,
y que el karma me devolviera lo consagrado.
Pero todo se enredó…
y absurdamente…
lo que debió ser amor…se convirtió en suplicio.
Vengo bregando durante tanto tiempo….
y no he podido encontrar solución a tu espejismo.
Cumplo hoy con mi periplo cotidiano…
cumplo con escribirte otro poema…
que quede como testimonio de lo que siento.