... Cosas que nazcan del alma, cosas que aceleren tu pulso.
Bienaventurado todo aquel que, en nombre del amor, se prodigue más en escribir bonito.
¡Con sustancia! Con besos y apapachos y que en ello se me vaya el alma.
Hoy quiero escribir con nostalgia, recordando las pequeñas cosas de tu mundo y el mío.
¡Quiero escribir de tu sonrisa y de ese no al primer beso rechazado que se volvió en
su momento puro sentimiento!
Quiero escribir fuerte a tu alma y tu corazón de puerta abierta a mi sonrisa descarada y a mi
risa socarrona.
¡Qué loco estás! me repetías... y yo con singular franqueza te decía sereno: \"Es que así soy yo y
así te amo!
¡Quiero escribir de tus pasos, de tu boca, de tu sonrisa y de todo!
Y de tus caderas lindas que con cadencia se movían discretas.
Me aguantabas tanto y me aguantas tanto que, en tu recuerdo y en los días tristes de mi vida...
unas lágrimas escapan de mis ojos.