No quiero que me busques en el frío del verano.
No hay lugares amarillos en mi cabeza
Después de un adiós
Tus palabras me describen con certeza.
Valentía frágil
Se camufla en un arbusto
Sinfonía versátil
Van de par en par sin descifrar lo que busco.
Me envuelve una calma que me genera temor
Como abrigos, ronquidos o puñales.
Y lo que menos quiero es que me odies
Aunque me da igual si me entiendes.
-Solución salina! Para el paciente deshidratado
-Noo, prefiero morir como el que se rinde sin haber luchado
Maldita sala de espera, desespera, siento que pierdo la carrera, más sin embargo, mi vida se acelera
-Pero recuerda amigo mío: no es tonto el quién, es tonto el porqué.
Ahora vuela con destino a pelo negro, a tú pelo negro, vieja paloma incolora.