Antonio_cuello

Las hojaldres y el café

Lola se levantó a las cinco,

hizo unas hojaldres y el café

Sintonizó una emisora en la radio,

entonces comenzó a tejer

Zurció los sueños que tuvo desde niña,

remendando los momentos del ayer

 

Lola abrió la ventana,

cuando el alba empezaba a aparecer

Aspiro una bocanada de aire fresco,

percibiendo los aromas del vergel

Siguió dando sus puntadas al dedal,

recordando viejos amores del ayer

 

Lola se acostó a las veinte,

colgando su chinchorro en el aposento

La madeja quedó a medio desenrollar,

enmarañando adrede, de Lola los recuerdos

Lola jamás se volvió a despertar,

quedando inconclusa la hilada de sus sueños.