Alosno

Salvaje(26)

Yo era como su bolso

algo colgado de ella,

un mero objeto,

un perro que lame su huella.

 

Todavía me despierto por las mañanas

viendo si el corazón aún tiene su mella

esperando y rezando,

a que termine esta maldita querella.

 

En días tranquilos

donde me alejo de la botella

creo escuchar su risa en mis sueños,

su canto de doncella.

 

Otro día más otro que maldigo,

maldita mi estrella.

El día que decidí enamorarme

de tus labios color grosella.

 

Ya ha pasado casi un año

el tiempo vuela y destella,

otro día mas esperando

a esa serpiente bella.