Isgo

Celeste y Rosa

Bajo estrellas celestes y rosas

late un silencio tibio y honesto.

Es la mejor de aquellas mozas,

y vive así un amor modesto.

 

Se miran desde lejos, sin prisa,

bordando la noche con ternura;

uno cae despacio, la otra avisa:

soñar a veces duele, pero perdura.

 

Y así, entre brillos de suave color,

el alma se queda mirando el cielo;

en cada estrella se esconde un amor

que nunca olvida su lejano anhelo.