UN INCENDIO EN EL PUEBLO
Lo que sucede en los pueblos pequeños
es que, de repente, se acumulan los acontecimientos
y uno no sabe cómo hacerles frente,
porque se diría que se llaman entre sí, que se convocan,
que suman sus fuerzas, y, en esos instantes, los vecinos
no sabemos administrarlos sino que nos superan
en número y en tamaño:
porque viene un entierro y también un incendio,
y un escándalo conmociona al pueblo,
y a la vez nos toca la lotería,
y también se va la luz eléctrica
y las calles se vuelven oscuras, en tinieblas,
y todo sucede junto, tantas cosas, que parecen proporcionar
un empujón de repente a la vida en el pueblo
y a la relación entre sus habitantes habituales.
Y lo cotidiano parece estallar, hacerse añicos,
un montón de añicos se levanta sobre el suelo
cubierto de sombras.
Gaspar Jover Polo