Asklepios

PÁRPADOS

Encargados de defender a la

pulida humedad que al ojo

cubre, (última muralla), ante la

llegada de los traidores y afilados

perfumes que desde el cincelado y

marchito vacío viajan, para allí,

deshacerse de los suspiros con los que

engañar e invadir pretenden a

nuestras miradas.