Daniii_Farías

El tiempo y sus cosas

El tiempo no camina,

desliza…

como un ladrón silencioso que entra sin permiso

y se lleva pedazos de nosotros

sin que nos demos cuenta.

 

El tiempo no pregunta,

no avisa,

no pide perdón.

Simplemente pasa

y deja marcas

en la piel,

en los recuerdos,

en lo que ya no duele

y en lo que sigue doliendo igual.

 

El tiempo guarda cosas raras:

risas que ya no existen,

abrazos que se quedaron suspendidos en el aire,

promesas que alguna vez fueron eternas

y hoy son solo palabras cansadas.

 

El tiempo tiene memoria,

pero no corazón.

Recuerda todo

aunque a veces quisiéramos olvidar.

Nos devuelve imágenes

cuando menos lo esperamos,

cuando estamos débiles,

cuando la noche pesa más que el día.

 

Hay cosas que el tiempo cura

y otras que solo aprende a esconder.

No todo sana,

algunas heridas solo se vuelven silenciosas,

aprenden a vivir con nosotros

como viejos conocidos.

 

El tiempo separa caminos,

aleja personas,

rompe rutinas

y también construye versiones nuevas de nosotros mismos.

No somos los mismos

que ayer,

ni siquiera los mismos

que hace unos minutos.

 

El tiempo enseña

a soltar lo que dolía agarrar,

a valorar lo que parecía común,

a entender que todo es pasajero

menos lo que dejamos en los demás.

 

A veces el tiempo es cruel,

se lleva gente que amamos,

se lleva momentos que quisiéramos repetir,

se lleva inocencias que jamás vuelven.

Y aun así…

seguimos caminando.

 

Otras veces el tiempo es justo,

pone cada cosa en su lugar,

revela verdades,

muestra quién se queda

y quién solo estaba de paso.

 

El tiempo tiene sus cosas:

nos cambia los sueños,

nos reordena las prioridades,

nos obliga a crecer

aunque no queramos.

 

Nos hace fuertes

a la fuerza,

sabios a los golpes,

y humanos a través del dolor.

 

El tiempo no se detiene por nadie,

pero deja huellas en todos.

Y al final,

cuando miramos atrás,

entendemos que no perdimos tanto,

que también ganamos lecciones,

madurez,

y una versión más real de nosotros mismos.

 

Porque el tiempo pasa…

pero lo vivido queda.

Y en sus cosas,

en sus idas y vueltas,

en sus silencios y despedidas,

nos va escribiendo

la historia que somos.

 

© 2026 Dani. Todos los derechos reservados.

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26/01/2026