Raul Gonzaga

Gracias mil, por existir

Hermosa como una flor
naciente, de primavera;
ardiente, como esa espera
excitante del amor;

por ti acabó mi dolor,
diste vida a la quimera
más hermosa, más sincera
siempre oculta en mi interior;

con tu silueta de diosa,
tu elegancia y dignidad,
me ayudaste a revivir;

ay, mi bien, eres hermosa,
presencia, felicidad,
gracias mil, por existir...