durante tiempo,
la angustia
habitaba mi pecho,
y me empujaba a buscarte
con urgencia.
y el dolor de no tenerte
me enervaba
tirando fuerte de mí.
Ahora sé que todo,
es por saberte suya
y ese dolor me quema
como cartón encendido
que arde sin mostrar llama
aunque todo él,
va tornándose negro…
yo te buscaba así,
según se consume el alma
en esa desesperación
yo te buscaba,
en cada hueco vacío
que dejaban tus palabras
y en cada gesto vuestro
que mi mente imaginaba
con el dolor de vuestros besos
y el calor en tu mirada..
pero nada,
nada encontraba entonces
que apenas calmara
mi falta de ti,
sólo tu calma ensayada.
y poco a poco aprendí
a no buscarte en esa urgencia
a esperarte aquí,
en mi otra vida…
la vida que vivo sin ti,
y poder amarte así
(como tú quieres)
con esos ratitos de ti
de esos días que me regalas
y así amarte cada vez
en calma viva!
sin la angustia de saber
porqué me faltas…
que no se mendiga el amor
ni vale amar con urgencia
o se ama en verdad…
o no se ama.