No me gusta reírme solo
y eso debo confesarlo
no pierda nada en contarlo
aunque suene a chirimbolo.
Por razones muy variadas
entre grillos y las hadas
que risueñas se desarman
en campanas que se alarman.
Por que yo lo necesito
de esta forma y no de aquella
sin que se nuble la estrella
ni se quite el monolito.
Puesto que cansa la misma
voz en eco y risotada
y preciso otra parvada
que me socave la crisma.
Puesto que en la compaña
de un compañero en dislate
se dilaaaaata el disparate
y eso es juego de mi maña.
Pero ¿pará que explicarme?
es un modo de anotarme
un poroto en tarugada
con su liturgia sagrada.