Miguel Aiuqrux

EN UN SEGUNDO

La recuerdo con amor,
sin preguntas,
sin defensa.

Era calma en la mañana
y refugio en lo cotidiano.
Amaba lo pequeño
porque ahí cabía el mundo.

Pensaba mucho,
sentía más.
Y yo aprendí tarde
la profundidad de su silencio.

En un segundo
tocó mi centro
y dejó luz.

Y aunque ya no somos,
ese amor
sigue vivo.