Qué lindo
amar en voz alta,
interrumpir silencios
con besos
que lleguen al alma.
Que el corazón
solo sonría
cuando en su compañía se halla.
Que el sol vuelva a salir
para alguien
que creyó que moriría
sin el amor verdadero
por fin sentir.
Irse a dormir
viendo un rostro
que parecen
de memoria conocer.
O el cosquilleo en la panza
cuando las pieles se rozan
por accidente,
al menos
eso quieren aparentar.
En fin,
qué lindo amar
y creer,
confiar
con los ojos cerrados,
sin nada
que deber.