Alex Pantoja 23

Mil y una vida

Estas

últimas

24 horas

me han

hecho

vivir

mil y una

vidas,

y en cada

una de ellas

he muerto,

por supuesto,

como debe ser

cuando uno

culmina

un ciclo de vida;

al

igual

que he llorado

en cada una

de esas vidas

sin tan siquiera

botar ni una lágrima.

Pero si algo

aprendí

de mis

múltiples

muertes

es que

para

sufrir

no hace

falta

arder

por fuera,

porque

se puede

estar

dando

signos

de vida

externamente,

y a la vez

por dentro

estar

completamente

muerto.