Mil vaggio

A nosotros.

A nosotros, que nos bastó la luna de enero, una banca varada en un parque hace 20 años, una vieja alcoba, no sabíamos del futuro, no hablábamos tanto del destino, éramos nosotros y la atmósfera, nosotros y la distancia entre tu casa y la mía. Recuerdo tus ojos cafés y tu piel tibia y aterciopelada. A ti y a mí, que se nos entregó el tiempo, que corrimos bajo la lluvia y amamos sin contratiempos, sin la incertidumbre ni el miedo, a nosotros nos bastaron los labios, nuestras manos cálidas y el poco mundo de un pueblo perdido entre montañas