Un día de estos vendrás a buscarme,
como siempre,
para curarte el alma
con la sangre de mis labios.
No estaré en mis besos.
Estaré más lejos,
un poco más lejos.
Buscaras mis manos
para que anden tu piel,
en busca de los caminos de tus sueños
por las coordenadas de tus susurros.
Recordarás la magia de las caricias
que abrían de par en par
la carne de tu cuerpo.
No estaré en mis dedos.
Estaré más lejos,
un poco más lejos.
Andarás por las sombras
que ha dejado mi cuerpo
contra las paredes,
sobre el suelo.
Y sólo encontrarás letras.
\"Me he ido a buscar mis sueños,
detrás del muro.
Allí te espero,
si es que los encuentro.
Siempre tuyos,
si es que queda alguno\".