🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮

La antagonista

 

La antagonista

Y comenzó a quererlo sin preguntar más nada,
sin reprochar palabras que de su boca fuera;
consideró en sus labios, de amor, la primavera,
pero cayó abatida, por su pasión, trillada.

Jamás pudo decirle que al corazón, atada,
condescendía siempre como un amor en vera:
no conoció a las flores, tan solo en larga espera
pasaba noche y día, de repulsión, cansada.

Y en la tristeza amarga no se contuvo un día,
porque muy dentro, su alma, por aversión, caía,
que demostró a aquel hombre la extenuación o asecho.

Sin contener el llanto, dilapidó su angustia:
diseminó expedita; pues no volvió a ser mustia
y todo aquel recuerdo, se lo arrancó del pecho.

                                Samuel Dixon