Quiero amar inerme.
El arma mía sólo es su amor, una pistola sin bala, un arco sin saetas, una desafilada espada.
Ósculo inmortal, convirtiendo en hidromel mi sangre , en mariposa la luna, en simurgh la paloma, en poeta el ciego, en eternidad el segundo.
Desmayado en su pecho, oigo las aguas augustas de su isla, huidiza muerte de los tiranos.
Quiero amar inerme.
Sin conquistar y sin batalla, sin tregua y sin calma. En un desierto sin arenas, hallar el oasis de la esperanza, y seguir con vigor una estrella que madura en el cielo invisible, hacia el dedo secreto de Dios.
Quiero amar inerme.